Su nombre tiene que ver, sin duda,
con las corrientes de agua que cruzan su término: Arroyo
de San Pablo, arroyo del Horco o garganta de la Desesperada.
También, efectivamente, quedan restos de molinos. Su
jurisdicción es pequeña.
Su iglesia fue construida en el siglo XV, con sillar de mampostería
granítica y en su interior, un retablo rococó.
Posee, igual que en Pasarón, una torre separada de la
iglesia por una calle, anterior a ésta y de origen defensivo.
Sus fiestas principales son: La Conversión de San Pablo,
el día 25 de Enero y San Roque, del 16 al 18 de Agosto.
Se puede ir de excursión a la cascada de la Desesperada,
a 3 km del pueblo y en la garganta del mismo nombre.
Sus principales fuentes de ingresos son la agricultura y la
ganadería.
Superficie del término: 25 km2.- Altitud: 617 m.- Habitantes:
616