Su término municipal posee una extensión de 68,70 Ha.; se encuentra a 530 m. de altura sobre el nivel del mar; y sus tierras, aún siendo de la provincia de Toledo, se adentran en la de Avila de tal forma que parece una segregación antinatural. Forma parte de la comarca de la Sierra de San Vicente en su parte más septentrional.
Sus límites meridional y occidental lo constituyen tres ríos: la garganta de Torinas, el arroyo de la Robledosa y el río Tiétar. Al este están las villas abulenses de La Adrada e Higuera de las Dueñas, y la villa toledana de El Real de San Vicente. Al norte limita con Casavieja de Avila; y al oeste con Almendral de la Cañada y Sartajada, ambos pueblos de Toledo, y Mijares de Avila.
Aún posee la condición de dehesa; siendo el ayuntamiento el mayor propietario.
Aunque pertenece en la actualidad a la provincia de Toledo esto no fue así durante muchos siglos. Su historia transcurrió muy paralela a los pueblos del antiguo Estado de La Adrada. Se desconoce exactamente esta vinculación.
Se sabe que perteneció a las tierras del Condestable el Señorío de Mombeltrán y que, ya, en el año 1424 pertenecía al Estado de La Adrada, cuando el rey Juan II le concede este señorío a Don Alvaro de Luna.
Doña Juana Pimentel renunció a este señorío en la fecha de 1475 por imposición regia. Desde entonces este Estado y sus lugares pasaron a manos de Don Beltrán de la Cueva y a sus herederos. Estos conservaron su jurisdicción civil hasta las Cortes de Cádiz, en 1812.
De la misma forma se desconoce su asentamiento primitivo; no obstante ya se conocen restos de la época visigoda. Fue en esta época cuando apareció una imagen de Nuestra Señora en una oliva.
Su nombre viene de la pequeña iglesia levantada para dar cobijo a la Virgen aparecida “Eglesuela de Guadyerbas”. Era un pueblo principalmente habitado por pastores y con un carácter muy religioso; aún se conservan un par de ermitas por el campo.
Alrededor de esta iglesia se concentraron las casas pastoriles y con el tiempo se convirtió en una aldea. Debido al gran asentamiento se construyó en el Siglo XVI una nueva, la actual, iglesia de corte renacentista y construida de sillería granítica y cubierta de una cúpula semiesférica. Fue diseñada por Pedro de Tolosa.
También se la conoció por el nombre de “Florida”, debido a la abundante vegetación que la circundaba. Debido a esta espesura, en la Edad Media, era un buen lugar para la caza del oso y del jabalí. En los días de hoy hay alguna zona de caza, pero predomina el encinar de grandes claros. Esto ha provocado que se haya convertido en un pueblo de criaderos de cerdos y de vacuno en sus zonas de pastizales.
Su gastronomía tiene como base la caza; destacando los platos de perdiz, jabalí, conejo o cordero. Pero sobresale el cochinillo y su preparación.